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lunes, 13 de septiembre de 2010

sobre alergias 2

EL PELIGRO DE LA PRIMAVERA: El sistema inmune





El sistema inmune está formado por un conjunto de componentes celulares que se encarga de la defensa del cuerpo humano ante cualquier agente nocivo o antígeno.
Su funcionamiento es parecido a una guerra en donde se crea una barrera de soldados que luchan frente al enemigo para destruirlo.
En el organismo, los soldados serían las células y proteínas que constituyen el sistema inmunitario y los enemigos serían las bacterias, virus o cualquier microorganismo que pueda desarrollar una enfermedad o que el organismo considere extraño.
Este sistema está formado por seis componentes principalmente, tres de ellos son diferentes tipos de células y los otros tres, proteínas solubles.


CELULAS INMUNES
Las tres categorías de células inmunológicas son granulocitos, monocitos ylinfocitos. Éstas células son glóbulos blancos.

Los granulocitos son las células con núcleo más abundantes en la sangre, se distinguen por el tamaño y por el color de sus gránulos.
Cuando los microorganismos o antígenos penetran en el cuerpo, los granulocitos los ingieren y los destruyen gracias a las enzimas que tienen en sus gránulos que contrarrestan la acción de los elementos químicos que producen los antígenos.
Los granulocitos son más eficaces si los antígenos han sido recubiertos previamente en la sangre por inmunoglobulinas o por proteínas del sistema del complemento.
Los monocitos son menos abundantes que los anteriores, y se encuentran localizados en los tejidos, allí reciben el nombre de macrófagos. Funcionan de forma parecida a los granulocitos pero además ayudan a que la respuesta de los linfocitos sea más fácil y más eficaz.
Los linfocitos son las células más importantes del sistema inmunológico en algunos aspectos. Hay dos tipos de linfocitos, los linfocitos B y los linfocitos T.

Los linfocitos B reconocen las bacterias y se unen a ellas. Los granulocitos y los monocitos únicamente pueden reconocer y destruir a las bacterias cuando los linfocitos están unidos a éstas. Son también las células responsables de la producción de unos componentes del suero de la sangre, denominados inmunoglobulinas.
Los linfocitos T reconocen a las células infectadas por los virus y las destruyen con ayuda de los macrófagos. Estos linfocitos amplifican o suprimen la respuesta inmunológica global, regulando a los otros componentes del sistema inmunológico, y segregan gran variedad de citoquinas. Constituyen el 70% de todos los linfocitos.
Tanto los linfocitos T como los B tienen la capacidad de "recordar" una exposición previa a un antígeno específico, así cuando haya una nueva exposición a él, la destrucción por parte del sistema inmunológico será más eficaz.



PROTEINAS INMUNOLOGICAS
Los tres tipos de proteínas que componen el sistema inmunitario y que se encuentran disueltas en el suero de la sangre, son las inmunoglobulinas, lascitoquinas y las proteínas del complemento.

Las inmunoglobulinas reciben el nombre de anticuerpos y cada una de ellas (hay miles en el cuerpo) se combina de manera exacta con un tipo específico de antígeno y contribuye a su eliminación.
Las citoquinas son responsables en gran medida de la regulación de la respuesta inmunológica. Esto es importante pues no siempre es necesario que esté activado este sistema y su reacción debe estar adecuada al tipo de agresión. Las citoquinas que son secretadas por los linfocitos, se denominan linfoquinas; si son secretadas por los monocitos, monoquinas.
Las proteínas del complemento actúan para propiciar una respuesta inmunológica adecuada. Cuando una inmunoglobulina o anticuerpo se une a un antígeno, las proteínas del complemento pueden unirse a ese complejo y facilitan la fagocitosis de las células inmunológicas.

REACCION ANTE EL POLEN
En 1966 se descubrió que la responsable de la reacción del sistema inmunológicoante el polen, era la inmunoglobulina E. Hasta ese momento, sólo se conocía la existencia de otros tipos de inmunoglobulinas, la G, M, A y D.

Fue gracias a este descubrimiento que se identificó lo que le sucedía a estos pacientes cuando entraban en contacto con el polen. Se detecto en ellos altas concentraciones de anticuerpos IgE (inmunoglobulinas E) dirigidos contra las glicoproteínas que se encuentran en el interior de los granos del polen.
Las inmunoglobulinas E se unen a las glicoproteínas del polen y liberan unassustancias, la histamina es una de ellas, que producen las reacciones en el organismo que dan lugar a los síntomas que caracterizan la alergia.






EL PELIGRO DE LA PRIMAVERA: ¿Qué es la alergia?





La alergia consiste en una reacción exagerada del organismo ante una sustancia que la percibe como un agente nocivo.
El cuerpo humano contiene una serie de componentes, células y proteínas, que se encargan de defenderlo cuando es agredido por agentes extraños. Estos componentes forman el sistema inmunológico.
En ocasiones, los agentes que son considerados dañinos para el organismo, no son peligrosos pero así es como lo percibe el sistema de defensa. Al entrar en contacto estos agentes con el organismo se produce una respuesta exagerada que produce los síntomas de las alergias.
Las sustancias que pueden provocar este tipo de alergias son muchas aunque las más frecuentes son el polen, algunos alimentos, medicamentos, etc.

ALERGIA AL POLEN
En la primavera se producen más reacciones alérgicas debido a que muchas plantas producen polen que es esparcido a la atmósfera. En los países desarrollados, se estima que un 15% de la población sufre este tipo de alergia.

No todas las plantas pueden producir alergia sino aquellas que se polinizan por el aire.
En España, los responsables del mayor número de alergias por polinización son los árboles como el roble, el olmo, el plátano o el olivo y, en verano, hierbas como la grama dulce(gramíneas) o malezas como el cardo.
¿Qué es el polen?
El polen es una sustancia muy pequeña, más incluso que la punta de un alfiler, que contienen en su interior células espermáticas. Es producido por el aparato reproductor masculino de la flor y su función es transportar las células espermáticas al aparato reproductor femenino para producir la fecundación y dar lugar al fruto.

Una sola planta puede producir miles de granos de polen que, en la planta, tiene un aspecto de polvo amarillento pero que, al dispersarse en el aire, no se ve.
El polen es reconocido por el cuerpo como una sustancia enemiga a la que hay que destruir, al igual que hace con las bacterias o los virus.

¿Quién puede sufrirla?
Esta enfermedad tiene una fuerte carga genética. Existen una serie de factores hereditarios que condicionan una predisposición a padecerla. Aunque la persona tiene que entrar en contacto con la partícula para sufrir la alergia.

Cerca de un 80% de los hijos de padres polínicos tienen tendencia a padecer esta enfermedad. Suele afectar desde la infancia, reincide cada primavera, y suele remitir a partir de los cuarenta años.